martes, 14 de julio de 2009

PINTAME DE AZUL

Suena el televisor, el ruido del ventilador y una odiosa canción a lo lejos, algunas gotas desperdiciándose afuera…decenas de hojas sueltas sin ordenar en la mesa y en el suelo, tambien en la colchoneta, vaya panorama que refleja mi hastío de ir y venir, sí, de ese fastidio de llegar al mismo lugar desconocido…donde duermo, respiro y es diferente a cada llegada, no puede ser mío, no quería que quisiera ser mío, soy incompatible con su clima sofocante…

Y estoy fuera de lugar sentada frente a mis hojas desordenadas bebiendo el agua caliente, sudando por que el ruido el ventilador es el del vecino y también es su televisor, me preocupan las gotas desperdiciadas pero no es mi lavabo,mucho menos mi canción…ya puedes notar el silencio de la habitación…

Pero hay equilibrio, tú y este martirio de cada semana…mi alegría que hace más ligeras las palabras de cansancio…Tú coordinas mis ganas para resignarme que para que esté completa debo tenerlas a ambas, sino sería aún mas terriblemente un desperdicio de espacio y oxígeno…sin sabores, sin mañanas amargas y blancas, sin lágrimas frías al mirarme ante mi soledad que se vuelven saladas y cálidas a tus caricias sobre mi cara mis labios…Y así construimos vidas en días…días en nuestras vidas al amar…sin mañanas en blanco no podríamos colorear.

lunes, 13 de julio de 2009

Que tan lejanos son los tiempos


Ojalá tuviera un poema entero que declamarte, para que incendiaras las paradojas que nos acusan con tanta frialdad. Ojalá rompiera una pluma fuente en toda su soberbia, para demostrarte que tengo más claridad en mi yo que en tí.
Ojalá derramara mis aguas por tus cauces. Ojalá fuéramos juntos al supermercado a comprar tornillos. Ojalá tu casa fuera mi casa, a jardín abierto. Ojalá tuviera un vestido blanco y tú una camisa negra, y una taza de café vacía. Ojalá la escolástica fuera similar y corta. Ojalá los viajes tuvieran propósitos fijos y bocanadas nulas.
Ojalá los sonidos de las ciudades no fueran más que paletones de cajeta en tus pabellones. Ojalá zurciera tus pantalones cuando no estuvieran rotos. Ojalá se pudiera saltar de un llavero a un lugar. Ojalá las máquinas de coser también te cosieran a mí. Ojalá las máquinas de coser también te cosieran el corazón.
Ojalá que los colores fueran diferentes de tu lado. Ojalá tuvieras una tortuga morada en tu escritorio. Ojalá tus penas fueran moradas también, como los moretones de tus piernas. Ojalá no tuvieras moretones. Ojalá pudiera ver tus moretones. Ojalá que los planes fueran escrituras notariadas.
Ojalá las volutas de humo de mi cigarrillo no se pierdan tan alto. Ojalá imprimiera una hoja entera de disposiciones y temores. Ojalá se quebraran las paredes de mis venas. Ojalá terminara prometiéndote mutantes primaveras. Ojalá las primaveras sean promesas notariadas. Ojalá resaltes la importancia de mis huesos. Ojalá todo fuera parte de un adiós.
(una victima de plagio)